Hola a todos, bienvenidos a nuestra transmisión de hoy. Gracias por volver a acompañarnos en Business, Money, and Christianity. Este es un pódcast financiero desde una perspectiva cristiana.
De verdad les agradezco que estén aquí con nosotros. Nuestro objetivo es sencillo: ayudar a las personas a que su vida funcione mejor. El cristianismo es una parte central de todo lo que hacemos. Los principios que compartimos están basados en la Biblia, aunque no siempre estemos citando versículos directamente.
Hoy quiero hablar del tiempo que estamos viviendo. Hay muchísimos cambios, especialmente con la inteligencia artificial. Muchos empleos están siendo desplazados, las industrias están cambiando y todo el entorno económico se está transformando. ¿Cómo te afecta esto? ¿Ya te pusiste a pensarlo con calma?
Durante mucho tiempo, en el mundo de los negocios había básicamente dos maneras de aumentar la utilidad neta: subir las ventas o reducir los gastos. Es decir, podías trabajar desde la parte de arriba —los ingresos— o desde la parte de abajo —los costos—. De cualquiera de las dos formas funcionaba.
Pero ahora tenemos que considerar otros factores. ¿La IA va a reemplazar tu trabajo? ¿Va a volver obsoletas tus habilidades? ¿Va a cambiar tu profesión de tal manera que tengas que adaptarte para seguir siendo relevante?
Yo participo en un ministerio que administra una casa hogar para jóvenes que son enviadas por el Estado. Estamos obligados a tener supervisión las 24 horas. La proporción es de un miembro del personal por cada tres jóvenes, así que podemos tener hasta seis al mismo tiempo. En un entorno así, la IA probablemente no va a afectar mucho. Se necesitan personas reales ahí presentes. El cuidado y la supervisión no se pueden automatizar. En nuestro caso, no hay demasiado de qué preocuparnos.
Pero ¿qué pasaría si yo fuera abogado? No lo soy, pero imaginemos. Hace poco necesitábamos redactar un contrato para un proyecto de negocios. Entré a una herramienta de IA, expliqué lo que necesitábamos y en cuestión de segundos me dio toda la información importante. Si yo fuera abogado hoy en día, estaría poniendo mucha atención a estos cambios. No creo que la IA elimine por completo la necesidad de abogados. En una corte, especialmente en casos penales, se necesita una persona. Donde hay un jurado, se requieren profesionales presentes.
Sin embargo, la manera de ejercer probablemente va a cambiar. La pregunta es: ¿estás en la vanguardia de ese cambio?
Hoy tenemos que pensar más allá de nuestros ingresos y gastos actuales. ¿Cómo mantengo el flujo de dinero? ¿Este cambio tecnológico me va a afectar negativamente o puede abrirme oportunidades si las detecto a tiempo? Si logro anticiparme, puedo hacer ajustes y mantenerme vigente.
Primero, hay que mirar hacia adelante. ¿Hay partes de tu trabajo que la tecnología pueda hacer mejor, más rápido y más barato?
Aquí en California, el gobierno estatal decidió que los trabajadores de comida rápida —como en McDonald's— deben ganar 20 dólares por hora. Mientras tanto, el salario mínimo federal es menor a 8 dólares. Es una diferencia bastante grande.
Hace algunos meses entré a un McDonald’s en mi ciudad que ha estado ahí por más de veinte años. Normalmente no voy, pero ese día noté algo distinto: solo había un par de mesas y un kiosco digital. No había cajero. Ya no podías pasar al mostrador a ordenar con una persona; todo era por pantalla.
¿Qué pasó? Las empresas respondieron al aumento de salarios eliminando puestos. Ni siquiera había baño público. Tú haces tu pedido en el kiosco, pagas ahí mismo, y un empleado prepara la comida. Incluso he escuchado que algunas cadenas están automatizando el proceso de hacer hamburguesas.
Si yo fuera dueño de una franquicia, probablemente invertiría en esa tecnología. Una vez que compras el equipo, ya no tienes que pagar salarios por hora en esas posiciones. Pero si fuera empleado, ¿habría pensado en las consecuencias cuando se aprobó la ley? Mis oportunidades para ganar dinero podrían reducirse bastante.
Tenemos que analizar cómo generamos ingresos y si nuestros servicios seguirán siendo necesarios en el futuro.
Ya estamos viendo negocios que cierran porque no pueden competir con Amazon. Yo mismo compro ahí. Es mucho más fácil entrar a la aplicación, hacer el pedido y recibirlo al día siguiente. Solo cuando necesito algo ese mismo día voy a una tienda física.
¿Hasta dónde va a llegar todo esto? No lo sabemos.
Por eso siempre he promovido la idea de tener activos, especialmente aquellos que generen flujo de efectivo. A mí me gusta el sector inmobiliario. No estoy diciendo que todos deban invertir en bienes raíces, pero la gente siempre va a necesitar un lugar donde vivir.
Aunque haya intentos de mover a más personas hacia departamentos en lugar de casas propias, muchos prefieren el ambiente de una casa. Si eres dueño de propiedad, puedes mantener un ingreso constante.
También hay que considerar activos físicos. A finales del año pasado y en enero vimos subir mucho el precio de la plata y el oro. Yo he comprado principalmente plata. El aumento fue de alrededor del 140 %, algo impresionante.
Los metales preciosos también pueden servir como medio de intercambio. Si la moneda se vuelve completamente digital y rastreable, ¿cómo te va a afectar eso? Muchas personas solo viven el día a día. Mientras puedan pagar sus cuentas hoy, se sienten tranquilos. Pero los cambios están avanzando muy rápido.
Debemos revisar todos los aspectos de nuestra vida: ingresos, habilidades, gastos. ¿Tu trabajo puede ser reemplazado?
Incluso este pódcast —aunque yo no lo monetizo— plantea una pregunta. ¿Desaparecerán los pódcasts? Para quienes viven de ellos, la IA ya puede dar respuestas bastante sofisticadas sobre casi cualquier tema.
¿Qué tan vulnerable es nuestra estructura actual frente a la tecnología digital? ¿Qué impacto tendrá en nuestros ingresos y gastos? La planeación estratégica es indispensable.
Si tienes una casa —aunque todavía estés pagando la hipoteca— tal vez convenga enfocarte en liquidarla más rápido. Eso te da estabilidad. También podrías considerar una propiedad para rentar, siempre y cuando los números sean prudentes y bien analizados.
Otra opción puede ser un negocio en línea, como el modelo de dropshipping: creas una página web, vendes productos, el fabricante los envía directamente al cliente y tú ganas el margen.
Mi principal recomendación es esta: analiza tu vida con cuidado.
Revisa tus ingresos. ¿Qué tan sostenibles son?
Examina tus gastos. ¿Qué puedes eliminar? Piensa en cómo la tecnología impactará tu sector. Si parte de tu ingreso es en efectivo y la economía se vuelve totalmente digital, ¿qué va a pasar? Si el dinero físico desaparece, ¿cómo seguirás generando ingresos?
Haz un análisis sistemático de tu situación. ¿Cuánto tiempo puedes mantener tu trayectoria actual? ¿Necesitas hacer ajustes?
Hoy todo funciona mediante aplicaciones: citas, pedidos, pagos. Tal vez seas de la vieja escuela, como yo en muchos sentidos. Pero adaptarse puede ser necesario.
Toma en serio el momento que estamos viviendo. Los cambios ocurren muy rápido. Si te rebasan, será difícil ponerte al día.
Revisa cada área de tu vida. Planea con sabiduría. Haz los cambios que necesites hacer.
Gracias nuevamente por acompañarnos. Suscríbete, deja un comentario o haz una pregunta. Apreciamos mucho que estés aquí. Espero que este mensaje haya despertado tu reflexión y te motive a mirar hacia adelante.
Nos escuchamos la próxima semana.
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